lunes, 22 de agosto de 2011

Full of shit.

miércoles, 20 de julio de 2011

Who I am

So, after finally having met me;
with all my cards put on the table;
being aware of not only some of my parts, but all of them;
knowing my strengths and my weeknesses;
almost knowing for sure who I am, who I was, who I think I was meant to be, and who I really want to be;
taking all the chances;
for better or worse;
I will keep the dream alive ~





jueves, 23 de junio de 2011

No es lluvia...


Es uno de esos días en los que necesito un abrazo, y que me prestes más atención de la usual.


viernes, 27 de mayo de 2011

In the oven ~

Longitudes de onda, amplitudes, reverbs, coloraturas, altura, frecuencia, ¿cómo se transforma en eléctrica la energía cinética producida por el sonido? El sonido son diferencias de presión, acordate. Niveles de línea, de mic y de parlante; deciBeles, dBSPL, dBU, dBV, dBetc.; micrófonos de condensador, dinámicos, de bobina móvil (¿no es lo mismo que condensador?); alimentación Phantom -no es lo mismo que una pila-; fichas canon, TS, TRS, PFA? TSA? Algo con A era, TRSA, TRHDSU; Cables de 1 conductor y malla, de dos conductores y malla (o balanceados), bipolares; sonido directo, room tone, sonido solo, doblaje, corbatero, boom, caña, reverb de vuelta, acústica, materiales aislantes, ruido; grabadora, consola; eso de las curvas, de que el oído humano tiende a ¿no escuchar? ¿menospreciar? ¿qué cosa? frecuencias ¿agudas? ¿otras?; eso de +4dBU, -10dBFS, 1,33 volts, amparaje, tensión, corriente continua, discontinua, transformadores; timbre, ¿coloratura de nuevo?; sonido.

Leer. Releer. Rereleer.
Entender.
Relacionar.
Relacionar.
Relacionar.



Tenés una semana, ¡calmate!
(Sabés que no la vas a aprovechar)






- Además escribir un guión, dale. (Estructura narrativa clásica, equilibrio inicial y final, puntos de giro, clímax, perspectiva de personajes, conflicto, metas que se oponen, lucha de fuerzas -cómo me cuesta que sean iguales!- y dadada). Y averiguar cómo mierda hacer una pared de utilería que parezca real, sea barata, y fácil de transportar, dale. -
(Es una gran mentira, me re cabe guión y arte, pero odio estar hasta las manos)







viernes, 29 de abril de 2011

Outsider ~

Outstanding boy! solía decirme una profesora de Inglés que tuve, por mis buenas notas.
Outstanding: sobresaliente. Quizás tenía razón, quizás tenga razón.
Pero yo no diría outstanding, mejor me sienta outsider.

Outsider, porque así me siento muchas veces: como un extraño, como alguien de afuera, como alguien que no pertenece a donde está.

Peco de pretencioso, lo sé. Pero no puedo evitarlo. ¿Cómo sentirme a gusto en algún lado, si me siento tan diferente a todo el mundo? ¿Cuál se supone que es mi lugar?

Para partir de alguna base, está el hecho de ser gay. Obviamente, intento que eso no me separe ni nada. Pero a veces la misma gente te separa y señala, o a veces yo mismo me separo, por sentirme tan distinto. Entonces, cualquiera pensaría que, si me siento tan fuera de lugar entre gente heterosexual, tendría que sentirme a gusto en un ambiente gay.

Eso lo que pienso yo también, es lo lógico, ¿no? Pero no, por más lógico que parezca, no es así. Porque entre gays, me siento todavía más desubicado que entre heterosexuales. ¿Por qué? Porque son la gente más estereotipada que conozco. Y peco también, quizás, de prejuzgar, porque no todo el mundo es igual. Pero de todo el mundo gay, creo que el 90% se preocupa por las mismas banalidades.

Hablar de ropa, de la vida de gente famosa, de cuál es la última canción de Gaga, Beyonce, Britney o Madonna, de cómo tal estuvo con tal otro que es el ex de aquel otro que es el mejor amigo del tal primero, de que ese es una puta, ese una pasiva, de que odias que te discriminen (¡pero vos también discriminás flaco!), de qué me voy a poner el viernes, qué me voy a poner el sábado, de lo drogado que estaba ayer, del pedo que me agarré el finde pasado, de que me comí a 15, o de que no me acuerdo a cuántos me comí, hablar tratándose como mujeres, en femenino; hablar de cualquier cosa, en definitiva, que implique no estar hablando. Que implique no pensar. Y no sentir.

Ser de plástico.

Si lo analizo a fondo, ese es mi problema: soy un ambientalista, alguien que no tira papeles en la calle, que se entristece con la tala de árboles, que se preocupa por el agua. Ese es el problema: Soy un ambientalista, en un mundo que es cada día más plástico. -Sí, es una metáfora-

No se trata de orientaciones sexuales, después de todo, ni de gustos de música, de ideas políticas, de nacionalidades, de etnias; no se trata de nada de eso, no. Se trata de algo mucho más amplio: del plástico.

Outsider, porque a veces siento que, hoy en día, es más la gente de plástico, que la gente de verdad. Pero no me siento mal por ser un extranjero, por ser distinto. Al contrario, me enorgullece ser así. Me enorgullece ser real.

Y si me vengo a pensarlo, sé que no soy el único así. Queda todavía mucha gente real, a pesar de la toxicidad del plástico.
Y sé que tengo mi lugar en el mundo: que tengo amigos que también son reales, una familia que no es de plástico, y un novio de verdad, también. Tengo que admitir que si no soy de plástico, ellos deben tener mucho que ver.

En este mundo de plástico, sigo sintiéndome fuera de lugar. Y lo más probable es que eso nunca cambie. Pero sé que no estoy solo.


lunes, 28 de marzo de 2011

The dead of night ~

¿Qué es lo bueno de tener que comerse un viaje de dos horas a las seis de la mañana? Prácticamente nada. Dormir poco y viajar mucho, sentado en un asiento pensado ergonómicamente para hacer que cualquier posición que elijas resulte incómoda, golpeándote contra la ventana por cada bache que hay en la calle, cayéndote hacia adelante con cada frenada del colectivero; para después darte cuenta del chichón nuevo que te salió o quedarte dormido al mínimo asomo de aburrimiento, es de lo más molesto y contracturante.

Pero, por otra parte, no puedo evitar disfrutar de la vista tan inusual. El sol apenas está asomándose, y mientras las penumbras van desapareciendo poco a poco, poco a poco también va apareciendo la gente. No toda la gente, vale aclarar: son solo algunos, aquellos que se despiertan con la ciudad; aquellos que despiertan a la ciudad. Y mientras el sol sigue subiendo, estas personas-personajes van dejándose llevar, actuando casi por inercia, como bailando al compás de alguna canción muy lenta que se va volviendo más y más estridente.

Se cruzan sus caras de sueño, sus miradas, sus ojeras, alguna sonrisa, otro bostezo, y, por un instante, es como si todos fuéramos cómplices, parte de lo mismo: Nadie quiere despertarse temprano, y menos si es para tener que trabajar o estudiar estando todavía dormidos. Pero todos sabemos que no hay otra opción, y nos entendemos.

A la madrugada, cuando la ciudad comienza a despertarse, no hay gritos en las calles, no hay autos acelerando, frenando, tocando la bocina; incluso los que hablan se cuidan de no hacerlo en un tono muy fuerte. Eso es lo que me gusta de este viaje, de esta hora: ser un testigo y partícipe más de la ciudad que se despierta. Ver a la gente, con sus caras de sueño, dirigirse hacia donde se los necesita; algunas luces en algunas ventanas encenderse, al tiempo que se apagan las luces de la calle; y ver como se transforma todo. Pareciera que hay algo mágico en el aire a la mañana, que cuando el reloj marca las siete, entre el ajetreo, el ruido, y el apuro de la gente, es imposible percibir.


sábado, 19 de marzo de 2011

Herido, perdido

Es sólo mi corazón, que es más tóxico que mi vida ~