miércoles, 4 de noviembre de 2009

Insomnio

Eran las tres de la madrugada y seguía sin poder dormir. Daba vueltas en la cama, se levantaba, se volvía a acostar, se tapaba, se destapaba, volvía a dar vueltas y volvía a levantarse. Sentado de espalda a la ventana, escuchaba la lluvia cayendo salvajemente, golpeando con furia cualquier cosa que encontrara en su camino. Ése sonido usualmente lo calmaba, pero ahora no era más que una melodía de fondo, que servía para ambientar sus pensamientos, pero que no tenía relevancia alguna por sí misma. No, ahora no tenía tiempo - ni ganas - de escuchar la lluvia. En realidad, no podía. Estaba demasiado abstraído en sí mismo.
Por las noches, miles de ideas e ilusiones solían juntársele en la cabeza: se saludaban, bailaban, chocaban, reían, lloraban, desaparecían. Eran historias escritas en modo subjuntivo, siempre contando qué habría pasado si hubiera elegido un camino distinto al que eligió. Aunque algunas veces solía colarse una fantasía puramente surreal, carente de un punto de contacto con la realidad. Éstas eran las que más le gustaba soñar, pero no era el caso por el que no podía dormir ese día.
Esa noche no estaba soñando despierto; ninguna atrapante historia de ficción era la que lo hacía querer seguir en vela hasta imaginarle un final. Esa noche, hechos reales con consecuencias que atormentaban su conciencia volvían una vez más para darle a su cabeza horas extra de trabajo. Y, como siempre, sabían salirse con la suya.
[...]

domingo, 1 de noviembre de 2009

Casualidad

Busco más qué decir.
Algo nuevo de mí.
Algunas frases que conformen una historia
que se grabe en tu memoria
como te grabaste tú en mí.
Tu presencia, ya ves,
condiciona mi actuar.
Acelerando mis latidos y mis pasos,
reprimiendo los abrazos
que otras veces yo te di a ti
.

Preferiría ser un poco más
poco más duro para soportar
tener que verte así como si nada.
Después de haberte dicho
que ya te he olvidado,
que eres parte de un pasado
al cual no quiero recurrir
nunca más.

Se que no lo creés
o tal vez no has podido verlo.
Pero también he sufrido mucho al dejarte.
Me he sentido miserable.
pero sé que fue mejor así.

Nada tuvo que ver
el haber conocido a alguien.
Porque tu luz en mi ya no se reflejaba,
y en tus ojos no encontraba
lo que a mí me enamoró de ti.

Preferiría ser un poco más
poco más duro para soportar
tener que verte así como si nada
.
Después de haberte dicho
que ya te he olvidado,
que eres parte de un pasado
al cual no quiero recurrir
nunca más.
Sin embargo
te veo y me provocás
ganas de escaparme ahora contigo
y estar juntos una vez más.
Llevame esta noche como antes
olvidémonos por hoy
de lo que ayer nos separó.

Puedes ver que lo que estás pidiendo
es exacta la cosa que yo quiero hacer.
Puede ser que este encuentro casual
nos lleve a dormir juntos por última vez.

El reloj se detiene
cuando tus palabras me alcanzan
entonces mis pies se levantan
no me cuido y me ilusionaré otra vez...

sábado, 10 de octubre de 2009

Sin título.

[...] En el medio de esa gran confusión de luces, sonidos y gente, él volvió a acercársele. Lo separó del chico con el que estaba besándose, y le preguntó si le parecía bien lo que estaba haciéndo, lo que estaba haciéndole.
No, no le parecía bien. Y se lo dijo. No tenía intención de lastimarlo, nunca la había tenido, y nunca habría hecho algo a propósito para hacerle algún mal, pero a veces era inevitable. Más ahora que cada uno debía seguir con su vida. Se sorprendió, porque él, al contrario de todas las veces anteriores que se le había acercado, lo escuchó. Y se sorprendió más porque lo comprendió.
Por primera vez en mucho tiempo no discutieron. Nada más hablaron. Y se abrazaron. Y mirándose a los ojos se despidieron, esta vez de verdad.
También lloraron. Lloraron como hacía tiempo no lo hacían.
Sus lágrimas no fueron muchas, pero fueron sinceras, fueron las lágrimas más sinceras que había llorado en mucho tiempo.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Pasa de vez en cuando que, como si de repente alguien hiciera clic en "formatear" en tu cabeza, desaparecen todos los malos recuerdos.

Cuando pasa eso, suele escaparse una sonrisa, se puede ver un haz de pasado en tu mirada perdida, y, ¿por qué no?, aparece al lado tuyo alguna que otra duda. Pero al rato, entre ensoñaciones e imágenes en sepia, se presenta también una respuesta, aunque ya no tiene ese mal caracter que tenía antes. Está tranquila, por más que intente disimular lo contario en un burdo acto de miedo disfrazado de fiereza.

La melancolía no siempre es mala. Y algún día terminará por no ser más que un grupo de buenos recuerdos, con alguna enseñanza impregnada.

Por ahora sólo ocurre de a momentos, pero algún día todo va a quedar en el pasado.
Y no en ese pasado del que uno intenta desembarazarse, sino en aquel que nos recuerda una lección cada vez que lo miramos, y que nos roba una sonrisa.

jueves, 17 de septiembre de 2009

¿Cómo salvarías una vida?

(O reflexiones incoherentes de medianoche)

¿Cómo se salva una vida? ¿Cómo se ayuda cuando tu ayuda es destructiva? Cuando una crisis alcanza su cénit y ya no hay vuelta atrás, ¿cómo se hace para arreglar todo lo que la propia voluntad rompió? ¿Cómo puede ayudar uno a pegar las piezas del corazón que quebró?

Hay tantos caminos como formas de ver el mundo, y nadie podría decidir cuál es el más adecuado a seguir sin antes pensar en todas las personas a las que hizo sufrir.
Pero entre las millones de posibilidades que hay, existen dos caminos bien separados: el fácil; el hacer de cuenta que nada pasó, hasta poder creerlo y seguir adelante como si nada hubiera pasado realmente; o el difícil, el hacerse cargo, el continuar firme si se sabe que la decisión tomada es la mejor. Pero este último es también el que más lastima. Y, sin embargo, a largo plazo los corazones sanan más rápido cuando el golpe es fatal, pero es uno solo, que a los montones de pequeños y filosos golpes que el día a día de un amor fingido causa.

¿Cómo remendar un corazón que era inevitable que rompieras? No se puede hacer nada, sólo dejar que el tiempo cure. No hay mejor bálsamo que el que la luz de la luna noche a noche va dejando caer, y por más que el sentimiento de culpa se esconda en cada rincón de todos esos lugares que ustedes dos solían llenar de risas, para intentar asaltarte a mano armada cuando menos lo esperes, tené siempre la seguridad de que lo mejor no es nunca lo forzado, sino aquello que siente el corazón.

Mejor es a veces que los caminos se separen, porque aunque compartan una misma meta, puede que el aprendizaje que se debe atravesar sea distinto. Todo va a estar bien. La única forma de que ayudes a salvar esa vida es dejándola ser, pero ser sin vos. Hasta que logre entender que es indispensable que antes de entregarse a otro, pueda entregarse a sí misma. A sí mismo. Quererse antes de querer, para poder querer bien, y para que lo quieran bien.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Stop crying your heart out

Lo quise subir ayer pero no pude, así que lo subo ahora.

Stop crying your heart out


Hold up!
Hold on!
Don't be scared
You'll never change what's been and gone
May your smile shine on?
Don't be scared, your destiny may keep you warm

'Cause all of the stars are fading away
Just try not to worry,
you'll see them some day
Take what you need,
and be on your way,
and stop crying your heart out

Get up!
C'mon
Why're you scared?
You'll never change what's been and gone

'Cause all of the stars are fading away
Just try not to worry,
you'll see them some day
Take what you need,
and be on your way,
and stop crying your heart out

We're all of us stars,
we are fading away
Just try not to worry,
you'll see us some day
Just take what you need,
and be on your way
And stop crying your heart out

Stop crying your heart out